Domingo, 28 de diciembre de 2014

Saludos, hermanos de mano grande!

Lo sé. Tengo abandonada la casa. El trabajo, la paternidad y lo absorbente que está resultando el salto al 1/24 han hecho que estos últimos meses esté dedicando bastante menos tiempo al S&B precario, cutre y atrevido que mas nos gusta, por lo que cada vez son mas poco frecuentes las entradas de este blog. Pero por suerte, las vacaciones de navidad siempre nos dejan tiempo para alguna cosilla! Y mientras voy acabando las próximas presentaciones, ambas a 1/24, hablaré un poquito de los modelos reales.

Ustedes saben, mis queridos amantes del S&B para manazas, que un servidor es como es, y a la hora de meterme en los WRC no he seguido el camino "usual", que al menos aquí es hacerse con un Subaru WRC 99' e intentar hacer una máquina competitiva. Por eso los parques cerrados de los rallyes, al menos en mi tierra, parecen copas monomarca Subaru. Personalmente, aunque es un modelo bonito (al margen de que sea el más competitivo, que al parecer lo es con diferencia), nunca sentí demasiada pasión por la marca de las Pléyades, así que he decidido comenzar con otros modelos que, aunque sean menos "punteros", sí me llenan más que el Impreza. Dada mi inexperiencia, tengo claro que no voy a ganar ni a optar a podio, por lo que, puestos a "dar unas vueltas", al menos lo haré con coches de mi gusto. O mas o menos.

Por eso, los dos primeros modelos que he adquirido, premeditadamente uno y casi de casualidad (y por partida doble) el otro son dos WRC que tienen una pequeña leyenda negra. En ambos casos no se trató de coches domimantes al estilo de los Mitsubishi de Makinen o los Citröen de Loeb, sino más bien de coches que optaban al podio mientras aquellos arrasaban. Además, lo que une a ambos coches es que están inevitablemente asociados a un hecho catastrófico. Veamos...

Toyota Corolla WRC

Buena-derecha-ras-se abre... Gui?o

El Toyota Corolla de supuso la vuelta al mundial en 1997 como equipo oficial de la marca japonesa tras su exclusión de la temporada anterior. Didier Aurioly Marcus Gronholm fueron los pilotos oficiales que pusieron en liza al novedoso Corolla, el primer Toyota diseñado integramente como WRC tras su exitosa experiencia a principios de los 90 con los Celica GT-Four. Pese a que los resultados ese primer año no fueron demasiado llamativos, el coche dejó buena impresión, y fue tenido en cuenta como candidato a la pelea por el título para el año siguiente. Para ello, la marca japonesa hizo un movimiento vital: traer de vuelta al "Matador", Carlos Sainz para luchar por el título de marcas y su tercer mundial de pilotos. El segundo coche se le confió al francés Auriol, un valor seguro, y se fue añadiendo durante la temporada a pilotos esporádicos como Gronholm, Aghini, Loix y Schwarz, quienes fueron sumando puntos a las victorias conseguidas por Sáinz (Mónaco y Nueva Zelanda) y Auriol (Cataluña). Pese a la dura competencia mostrada por Makinen en su Lancer, Sainz llegó al rallye final de la temporada, el RAC inglés a solo dos puntos del finlandés... y entonces ocurrió.

https://www.youtube.com/watch?v=Sd_gj-3kz7A

Como dice desesperado Luis Moya al ver que el coche no arranca (min 1:04) , muchos aficionados nos "cagamos en su pXXX madreeeee!!!". Una biela del motor privó de la victoria al español, cuando además Makinen se había retirado a principio del rally, por lo que tenía el título asegurado. Un subcampeonato de marcas y pilotos fue el bagaje del Corolla ese año. Eso, y el eterno recuerdo de los seguidores, especialmente de los compatriotas del "Matador". Al año siguiente, un título de constructores para adornar su paso por el mundial el año en que Toyota abandonó los rallyes como equipo oficial.

He conseguido una maqueta de este modelo de la marca Hasegawa, que reproduce el coche que Sainz llevó a la victoria en la prueba inaugural de Montecarlo '98. Dicho modelo lo tenía una conocida y vecina tienda de slot online en oferta al faltarle las calcas, y como yo pensaba hacerle una decoración propia, poco problema me supuso dicha tara, así que se vino a Tenerife rauda y veloz:

Para la decoración he diseñado muchas alternativas, pero finalmente me he inspirado en una decoración real, la del turco Volkan Ysik, que lucía un esquema en rojo con logos de Marlboro que me ha gustado bastante. Aquí lo vemos en Portugal '99

Me he inspirado en su esquema, pero como no podía ser de otra manera, lo he cambiado y "verstapenizado". En breve aparecerá por aquí! Ahora, hablemos del otro protagonista de esta entrada.

Peugeot 307 WRC

Un 307 volando en los bosques alemanes durante el ADAC 2005

Mientras que el Corolla fue un coche que obtuvo ciertos éxitos e incluso un campeonato de marcas, nuestro otro protagonista no fue lo que podríamos definir como un coche muy exitoso en el mundial. Suplir al excelente 206 WRC era una tarea muy difícil, y si a eso le añadimos una apuesta arriesgada por parte de la marca del león por basar su nuevo WRC en el 307cc de calle, un coupé cabrio. La jugada comercial parecía muy inteligente, pero deportivamente se encontraron con un coche que tuvo que batallar desde el principio con el reglamento (que no contemplaba coches de ese tipo), con el resto de equipos y finalmente consigo mismo, puesto que entre otras "innovaciones radicales" contaba solo con 4 marchas (idea que desecharon a partir de Nueva Zelanda tras tres pruebas). Tanta radicalidad, además de las críticas a su estética por parte de cierto sector "purista" de aficionados hicieron del 307 un coche algo impopular. El coche era rápido: logró dos victorias en 2004 con Gronholm al volante, aunque se le privó de una de ellas por irregularidades, y cuatro segundos puestos, por lo que finalizó quinto en pilotos y cuarto en marcas, pero no llegaba a la altura de su ilustre predecesor. Para 2005 cambiaron de neumáticos (pasando a Pirelli) y modificaron algo el coche. Como resultado, dos victorias, una de Gronholm y otra de Martin y el subcampeonato. Sin embargo, en la memoria de los aficionados este coche se asocia por la tragedia ocurrida en el RAC 2005, cuando Martin perdió el control en una zona aparentemente sin complicaciones y estrelló el coche lateralmente contra un arbol, falleciendo su copiloto, Michael Park, en el acto. Años después, todavía no se sabe muy bien cómo ocurrió el accidente, pero se descartó un fallo mecánico o un error de conducción por parte de Martin. La causa, entonces, no queda clara, pero el fallecimiento del británico aceleró la decisión de Martin de abandonar los rallyes y supuso el triste adiós de Peugeot al mundial en el año en que dejaba de ser equipo oficial.

Martin al volante con el malogrado Park a su lado, poco antes del trágico suceso

Este coche ha sido reproducido, además de como modelo estático, a slot 1/24 por la casa Avant Slot, siendo un modelo muy popular aunque hoy ampliamente superado. Estos días he conseguido una carrocería de esa marca, aligerada y preparada para correr, con la decoración amarilla de Pirelli utilizada por el italiano Gigi Galli en Argentina 2006. Al estar ya preparada, seguramente mantendré esos bonitos colores y me limitaré a modificar mi otra adquisición, una carrocería del mismo modelo a partir de una maqueta estática de Heller:

Todavía ando dándole vueltas a la decoración que lucirá esta carrocería, pero seguramente tendrá el toque Verstappen por alguna parte, jejeje. En breve, la veremos por aquí.

Pues esto ha sido todo, amigos. Aprovecho para desearles unas felices fiestas y un próspero 2015, que ya nos va tocando!

Séanme buenos, y cuidado en la carretera


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