Mi?rcoles, 01 de octubre de 2014
Publicado por Verstappen @ 19:30  | Chapuzas S&B
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Saludos, hermanos de mano grande! Tras la presentación hace unos días del Ford Escort, hoy toca presentar al que fue su sucesor en el mundial de rallyes, un modelo que, además de ser francamente bonito, devolvió a la marca estadounidense a la senda de las victorias, pues logró 16 victorias desde su introducción en 1999 hasta el rediseño de 2004, en el que pasó a basarse en el Focus ST de serie, mucho menos molón (para mi gusto) pero más efectivo, pues esta versión y sus posteriores evoluciones fueron las que otorgaron a la familia Focus sus dos títulos mundiales (2006 y 2007, fundamentalmente gracias al mítico Marcus Gronholm, quien sin embargo perdió el mundial de pilotos ambos años ante "Huracán Loeb").

Como en otras ocasiones, me he decantado por una decoración al estilo rallycross, pero sin embargo, por esta vez no es totalmente inventada. Me he basado en los colores de guerra del piloto sueco Andreas Eriksson, quien se ha desempeñado fundamentalmente sobre un Fiesta WRC, cuyo espectacular esquema de colores luce así:

Eriksonn, al volante de su espectacular Fiesta WRC

Dicho esquema ya lo tenía entre ceja y ceja para decorar una maqueta de airfix del Fiesta RS WRC, a la que hice hace poco un perverso slotizado (que ya veremos por aquíGui?o, pero al decantarme finalmente por otros colores para ella, guardé en el cajón de los proyectos hasta que hace unas semanas compré en un foro del que soy miembro una parejita de tecnitoys, el Lancer ev VI que ya vimos por aquí, y el Focus que hoy nos ocupa. La versión, preciosa por cierto, era la de Sainz en el Costa Brava, con la imponente farera delantera. Sin embargo, por más que me molen los colores de Martini, mi unidad en concreto había visto pasar varias batallas, y presentaba algunas rozaduras e imperfecciones que no me invitaron precisamente a dejarlo "original". Decididos los colores, pasé a la acción:

El Focus, desmontado y aún intacto

Lamentablemente, esta es una de esas ocasiones en las que me he despistado de sacar fotos del proceso, tan solo tengo fotos sueltas del trabajo de pintura terminado, antes de pasar a las calcas. Hay que decir que el enmascarado fue "cabrón-cabrón", pero en esta ocasión, para evitar el exceso de capas de pintura, decidí proceder de otra manera. Una vez despintado, le di una base neutra Duplicolor beige y enmascaré para el naranja, el color más abundante. En otro momento, le hubiera dado antes la capa de blanco como base sobre el fondo. Pero sin embargo, dado que iba a utilizar pinturas bastante densas (si, al Pintiplus se le va cogiendo el tranquillo y uno va cogiendo método) y poco amigas de superposiciones, decidí pintar por separado los distintos colores del coche. Así, tras la capa de naranja, dejé secar bien y enmascaré para, ahora sí, el blanco y finalmente el azul. El resultado me ha convencido: el coche tiene una textura más uniforme y espectacular y, por una vez, los errores de enmascarado me han dejado en paz. Antes de mostrar cómo quedó el coche tras el pintado, presento la bandeja de pilotos, a la que, como otras veces, pinté detalles con acrílico, pilotos a spray y cintos de seguridad con cinta aislante blanca, a los que añadí calcas de Sabelt y una calca de Ford en el salpicadero:

Vistas de la bandeja de pilotos

Ahora sí paso a mostrar el coche pintado. Hay que decir que el cristal quedó algo afectado por el proceso de eliminar la jodida tampografía de "scalextric" y los nombres en las ventanillas traseras. En fin, alguna metida de pata tenía que haber:

Como se ve, el coche ha quedado con un brillo bastante bonito, pese a que el blanco es mate, por lo que decidí no barnizarlo para evitar el efecto pegote. A la hora de las calcas, he aprovechado por un lado las calcas caseras del compañero monteana, mi socio habitual en estos menesteres, y por otro las sobrantes del kit de airfix (el Fiesta WRC Castrol) para configurar una deco parecida a la de Eriksson, pero prescindiendo de los tonos verdes del capot y laterales y de los faros cubiertos. La farera decidí no ponérsela (en parte, porque pensaba aprovecharla para el Escort, pero eso va a quedar para otro proyecto de Escort que tengo en mente), y como único detalle que no me termina de convencer, como en el caso del Mitsubishi, algo hay que hacer con las llantas. Tras la charla, las fotos:

Preparados para la acción!

Pues esto es todo! Espero que les haya gustado este cacharrillo que terminé hace ya unas semanas (de hecho, antes que el Escort) y tenía por ahí esperando su turno. El Taller Verstappen sigue su andadura, y en breve presentaremos al anunciadísimo Lancia LC2 de slot.it que lleva dos semanas mirándome desde la repisa con cara de "y yo cuándo?" Hasta entonces, un abrazo grande a todos!


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